Tras el fracaso de un proyecto anterior con un operador privado, esta nueva propuesta, presentada por los mismos propietarios, busca dar una nueva vida a la última parcela virgen en la codiciada primera línea de la playa de Levante. El solar, que hasta esta semana ha funcionado como aparcamiento disuasorio, albergará un nuevo edificio sobre el emplazamiento del antiguo complejo residencial Las Terrazas, construido en 1964 y derribado en 2014 por declaración de ruina.
La iniciativa se gestiona mediante un Programa de Actuación Aislada (PAA), un instrumento urbanístico clave para la construcción y la ordenación de la futura propiedad horizontal. La propuesta cuenta con el apoyo de más de tres quintas partes de los propietarios y sus cuotas de participación, según los informes técnicos municipales.
La admisión a trámite no implica la autorización inmediata de obras. La Comunidad de Propietarios dispone de tres meses para presentar la documentación completa del PAA, incluyendo alternativas técnicas y económicas. Posteriormente, se deberá tramitar el proyecto de reparcelación horizontal, su aprobación municipal y la inscripción registral antes de otorgar la licencia de obras.
El solar tiene una larga historia urbanística, habiendo sido declarado en ruina legal en 2000 y posteriormente derribado. Un intento previo de desarrollo urbanístico impulsado en 2021 por una empresa externa fue archivado en 2023 por la retirada de apoyo de la comunidad de propietarios.
La futura construcción deberá cumplir diversos condicionantes sectoriales, como el riesgo de peligrosidad geomorfológica según el PATRICOVA, la servidumbre de protección marítimo-terrestre y la proximidad a la Cañada Real de la Cala. El proyecto también deberá detallar el reparto de derechos y cargas entre los propietarios, quienes asumirán los costes del programa y las obras de urbanización.




