La embarcación, que se dedicaba a la pesca de cerco de sardina y boquerón, sufría una vía de agua desde hacía tiempo. La persona que vivía a bordo, y que se ha quedado sin su precario refugio, tenía que achicar agua diariamente con cubos. El patrón y propietario falleció hace años y el pesquero quedó amarrado y abandonado, reflejando la problemática de la falta de relevo generacional en la pesca tradicional.
Técnicos de Puertos, Salvamento Marítimo y de la empresa de limpieza Tetma, junto con el concejal de Medio Ambiente, Juanlu Cardona, han acudido esta mañana a comprobar la situación. La alcaldesa, Rosa Cardona, está gestionando la retirada de la embarcación con la conselleria.




