Los residentes de la partida de la Plana han mostrado su inquietud al observar cómo los caminos y sendas del paraje, que se encuentran cerrados por decreto de la Generalitat Valenciana, eran ocupados por vehículos y clientes del negocio. La preocupación se centra en la posibilidad de que cualquier imprudencia pueda originar un fuego en una zona con una densidad forestal elevada.
La Policía Local ha mantenido una vigilancia activa en el entorno, utilizando drones con cámaras térmicas para controlar tanto el recinto de la discoteca como los alrededores. Estas medidas buscan detectar de manera rápida cualquier posible foco de incendio en un contexto de riesgo muy alto.
Aunque el negocio dispone de licencia, el ayuntamiento ha requerido a la dirección que redacte un plan de autoprotección. El objetivo de esta exigencia es garantizar que el establecimiento cuente con los protocolos necesarios para prevenir el fuego y, en caso de que se produzca, poder actuar con celeridad para acotarlo y sofocarlo.




