La intensidad del juego superó los límites habituales en un encuentro de pretemporada, convirtiendo las disputas por el balón en constantes broncas. Las entradas excesivamente duras encendieron los ánimos de los futbolistas y de los integrantes de los respectivos banquillos.
Las reiteradas reclamaciones de los cuerpos técnicos elevaron aún más la temperatura del choque, obligando al colegiado a intervenir de forma continua para intentar calmar la situación. Sin embargo, la crispación fue en aumento con el paso de los minutos.
Ante el riesgo evidente de graves incidentes o lesiones, el árbitro tomó la determinación preventiva de dar por concluido el partido antes de la hora establecida. El marcador reflejaba un 2-1 a favor del conjunto local, pero pasó a un segundo plano.
Este atípico desenlace añade más rivalidad comarcal entre teuladinos y dianenses de cara al próximo campeonato de liga, anticipando un duelo caliente en la competición oficial.




