La red viaria de Dénia se encuentra en situación crítica durante los meses de verano, especialmente en puntos como la plaza del Benidorm, un nudo de tráfico donde confluyen vías del casco urbano, el acceso a la estación marítima y la carretera de Les Marines.
Desde el pasado sábado, el Camí del Llavador se encuentra parcialmente cortado por una fuga de aguas residuales del colector de la EPSAR, dependiente de la Generalitat. Esta situación ha obligado a desviar el tráfico de numerosas urbanizaciones hacia la plaza del Benidorm, incrementando los atascos que ya persistían desde el fin de semana.
Los residentes y turistas afectados deben recorrer vías alternativas como la calle Miguel Hernández y la carretera de Les Marines para acceder a sus viviendas, generando un colapso circulatorio significativo en estos tramos.
La situación empeora cuando atracan los ferris de Baleària. A pesar de la ampliación a cuatro carriles del acceso desde la terminal marítima, los vehículos desembarcan en los dos únicos carriles de la plaza del Benidorm, creando un atasco considerable.
Paralelamente, el proyecto de la ronda norte, diseñado para aliviar el tráfico en esta zona de Dénia, continúa bloqueado. Tras desencuentros entre la Generalitat y el Ayuntamiento de Dénia sobre la construcción de edificios de alturas, el proyecto sigue pendiente de una solución definitiva.




