Ante la alerta emitida por la Agencia Estatal de Meteorología, que prevé máximas superiores a los 43 °C en zonas del interior, los consistorios han coordinado acciones para salvaguardar a la población, con especial atención a los colectivos más vulnerables y a los trabajadores que realizan su jornada al aire libre.
En la Costera, se han habilitado refugios climáticos en espacios municipales climatizados y se han ajustado los horarios de los servicios de limpieza y obras públicas para evitar la exposición solar en las horas de riesgo. En otros puntos como la Vall d'Albaida, se ha optado por la apertura gratuita de piscinas municipales y se ha reforzado el seguimiento de personas dependientes.
En la Ribera Alta, se han suspendido las actividades al aire libre programadas para las tardes y se ha incrementado la asistencia domiciliaria. Por su parte, en la Ribera Baixa, los esfuerzos se centran en el refuerzo del servicio de salvamento en las playas, mientras que en la Safor, Protección Civil vigila las zonas forestales para prevenir incendios ante el riesgo extremo.




