Los trabajos, financiados por el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible, han permitido mejorar la conexión para peatones y ciclistas entre las dos zonas del municipio. La actuación se enmarca en el convenio firmado el pasado mes de marzo de 2025 para la recuperación de las estructuras locales afectadas por la DANA.
La nueva pasarela, de casi 60 metros de longitud, presenta un diseño adaptado a los nuevos retos climáticos. Entre las mejoras técnicas, destaca el uso de pilas de hormigón armado con geometría hidrodinámica y la instalación de barandillas diseñadas para liberar la carga ante posibles avenidas de agua.
Además de la seguridad estructural, el proyecto ha integrado un carril bici de cinco metros de anchura e iluminación LED bajo el pasamanos para garantizar la visibilidad. La obra también ha incluido la urbanización de los accesos y la reposición de los servicios afectados en el entorno urbano.




