La Dirección General del Agua, dependiente del Ministerio para la Transición Ecológica, ha abierto el plazo para presentar ofertas para la construcción de esta infraestructura, que tiene un presupuesto de 132.116.262,90 euros (IVA incluido) y un plazo de ejecución de 42 meses. Este proyecto, considerado una de las principales actuaciones de prevención de inundaciones en la provincia de Valencia, pretende conducir las crecidas del barranco hasta el nuevo cauce del río Turia.
La solución global, según la CHJ, requerirá una inversión total de 150 millones de euros. El contrato actual cubre el tramo principal, mientras que un segundo proyecto, presupuestado en unos 14 millones de euros, se licitará próximamente para conectar definitivamente la actuación con el nuevo cauce del Turia bajo la V-30.
Las empresas interesadas tienen hasta el 22 de septiembre para presentar sus ofertas. La apertura de las ofertas técnicas se prevé para el 24 de septiembre, y la de las económicas, para el 29 de octubre.
El proyecto licitado incluye una conducción soterrada de casi cuatro kilómetros de longitud, formada por grandes marcos de hormigón armado. Esta conducción atravesará el polígono industrial y bordeará el casco urbano de Aldaia. Uno de los puntos más complejos será el cruce bajo la línea ferroviaria València-Utiel, que se resolverá mediante una hinca subterránea para no interrumpir el tráfico ferroviario.
Adicionalmente, se creará una vía verde hidráulica de aproximadamente tres kilómetros, que se integrará en el paisaje agrícola de la huerta. Esta vía verde tendrá una doble función: completar el recorrido hidráulico de las avenidas y aportar una conexión ambiental.
La actuación abarca cinco municipios: Aldaia, Xirivella, Alaquàs, Quart de Poblet y València. El objetivo principal es mejorar la protección contra inundaciones canalizando las crecidas del barranco fuera de las zonas urbanas más expuestas, beneficiando así a una población significativa.
El tramo final, que conecta con el nuevo cauce del Turia cruzando la V-30, se realizará en una segunda fase por su complejidad técnica, requiriendo coordinación con la Demarcación de Carreteras del Estado.




