La actividad se desarrolló por las diferentes salas del monumento a través de un hilo argumental conductor. Durante el recorrido, diferentes personajes con la ayuda de títeres interpretaron escenas en las que la música, la iluminación y la ambientación invitaron a los asistentes a descubrir y conocer el monumento de una forma singular y emotiva.
El acto dispuso de traducción a la lengua de signos.
Se trata de una nueva forma de vivir el patrimonio a través de personajes y escenas llenas de magia.




