La antigüedad de los vehículos es un factor clave en este incumplimiento. Los coches que acuden a la ITV fuera de plazo son significativamente más antiguos. Mientras que los que cumplen tienen una media de 15,2 años, esta cifra aumenta hasta los 19,3 años en los vehículos con más de un año de retraso.
El porcentaje de vehículos con resultado desfavorable también se incrementa con la demora. Si dentro del plazo el rechazo es del 15,2%, se eleva hasta el 25,1% en aquellos que llevan más de un año sin pasar la inspección.
Melilla encabeza la lista con un 55,2% de incumplimiento y el parque automovilístico más antiguo (18,1 años). Tras la Comunitat Valenciana (48,4%) se sitúan Ceuta (47,9%), Baleares (41,4%), País Vasco (38%) y Canarias (36,2%).
Guillermo Magaz, director gerente de AECA-ITV, ha advertido que retrasar la ITV incrementa el riesgo de siniestros viales, heridos y fallecidos, además de un posible impacto negativo en la calidad del aire.




