La profunda afectación de la Dana de octubre de 2024, que causó 230 víctimas mortales, puso de manifiesto la necesidad de actuar en la gestión de catástrofes. Las deficiencias en los avisos a la población y la falta de formación en autoprotección fueron puntos clave que impulsaron al consistorio valenciano a articular el plan 'València + Segura'.
Esta iniciativa, nacida de las conclusiones de la comisión de estudio municipal posterior a la Dana, ha formado ya a unas 41.000 personas. Con la colaboración de la Universitat de València, la Policía Local y el cuerpo de Bomberos, el plan pretende preparar a la ciudadanía ante diversos escenarios de riesgo, incluyendo riadas, inundaciones y fenómenos climáticos extremos.
El proyecto cuenta con diez objetivos específicos, como enseñar a interpretar las alertas oficiales y a estructurar un "plan familiar" con pautas de actuación y un kit de emergencia. Los materiales se han adaptado a colectivos como la infancia, las personas mayores y aquellas con discapacidad.
En el ámbito educativo, más de 400 docentes han transmitido protocolos a su alumnado. Para los más pequeños, se ha diseñado un cuento infantil específico sobre autoprotección. La formación se complementa con la presencia de la Policía Local en centros escolares, centros de mayores, Universidades Populares y asociaciones de discapacidad.
La concienciación ciudadana también se ha llevado a cabo mediante cerca de 200 carpas informativas distribuidas por los barrios, especialmente en las zonas del sur afectadas por la riada, donde voluntarios e instructores han ofrecido asesoramiento.
El modelo de 'València + Segura' se extenderá al área metropolitana gracias a un convenio con el Ayuntamiento de Xirivella, que permitirá replicar los talleres de prevención y autoprotección en este municipio vecino.
La medida definitiva de la efectividad del plan se verá en futuras emergencias, con el reto de traducir los protocolos impartidos en reacciones eficaces cuando se produzca una nueva alerta.




