La comarca de la Ribera ha sido una de las más afectadas. En Alzira, el Ayuntamiento describe el episodio como un auténtico diluvio de agua y viento que duró poco menos de un cuarto de hora, pero que dejó rachas de hasta 146 kilómetros por hora. Los daños se han registrado en arbolado, empresas, viviendas y en la parroquia de Santa Catalina.
El alcalde en funciones de Alzira, Enrique Montalvá, explicó que el Cecopal se reunió ante las advertencias meteorológicas. La tromba de agua, que cayó alrededor de la una de la tarde, fue de una intensidad no conocida anteriormente en la zona. Los servicios municipales han constatado árboles rotos por toda la ciudad, techos de naves industriales volados y el desplome parcial del techo de la iglesia de Santa Catalina sobre una calle adyacente y una vivienda.
El párroco de Santa Catalina, Enrique Masià, recordó un episodio anterior de 'reventón térmico' que hizo caer árboles, pero subrayó que la tormenta de ayer fue 'espectacular' por la afectación a este templo del siglo XIII.
“"Estaba preparando la comida cuando oí un estruendo muy fuerte, en un momento de lluvia y viento muy fuertes: se acababa el mundo."
Amparo, una vecina de la casa afectada por el desplome parcial del templo, relató el susto vivido. La caída de cascotes provocó la rotura del cableado de la calle, dejando la zona sin luz desde ayer.
Cullera también sufrió con intensidad las tormentas. El alcalde, Jordi Mayor, informó que los servicios municipales trabajan para recuperar la normalidad. Las rachas de viento superaron los 132 kilómetros por hora. Como medida preventiva, los parques y zonas verdes permanecerán cerrados hasta comprobar la seguridad.
La fuerte tromba de agua complicó la circulación en varias carreteras, como la autovía de Cullera a Sueca, donde la visibilidad fue muy baja. En las vías urbanas, la acumulación de agua anegó numerosos puntos.
La tormenta fue acompañada de un descenso acusado de las temperaturas. En Cullera, el termómetro cayó hasta los 19,3 grados, 16,7 menos que los 36 de 24 horas antes.
El presidente de la Diputación de Valencia, Vicente Mompó, señaló que el Consorcio Provincial de Bomberos concentró la mayor parte de las intervenciones en la Ribera, con actuaciones en Alzira, Carcaixent y Guadassuar.
El campo valenciano también comienza a valorar las consecuencias. La Unió de Llauradors i Ramaders, a través de su secretario general, Carles Peris, advirtió de daños en cultivos, especialmente en el caqui, debido a los intensos vientos en la Ribera.




