Un grupo de niños que participaban en la escuela de verano de BIOPARC Valencia han tenido la oportunidad de devolver a la naturaleza una veintena de tortugas del galápago europeo. Estas tortugas han completado un largo proceso de cría tanto en las instalaciones de Valencia como en las del Acuario de Gijón.
Esta iniciativa se enmarca dentro del programa de conservación de esta especie autóctona, que actualmente se encuentra amenazada. El programa, impulsado por la Fundación BIOPARC y la Conselleria de Medio Ambiente de la Generalitat Valenciana, combina diversas técnicas: el tratamiento especializado para las tortugas, la gestión de especies exóticas invasoras que suponen un riesgo, y la sensibilización ciudadana sobre la tenencia responsable de mascotas y la importancia de proteger la biodiversidad.
Cada tortuga que se reintroduce en su medio natural contribuye a reforzar las poblaciones autóctonas. Esto subraya la necesidad de adoptar una visión global y científica para la preservación de la biodiversidad.




