El Ayuntamiento de València ha guardado este viernes un minuto de silencio para recordar a las 43 personas que murieron y las 47 que resultaron heridas en el accidente del metro ocurrido el 3 de julio de 2006, así como a sus familiares y allegados. El acto se ha celebrado al mediodía.
La alcaldesa, María José Catalá, afirmó que "correspondía hacer este gesto que hemos hecho como corporación", y expresó el "respeto más absoluto" y el "recuerdo" del consistorio para todas las personas que perdieron a un familiar o a un ser querido.
Catalá destacó la declaración de luto del Ayuntamiento, con las banderas a media asta en todas las instalaciones municipales, y señaló que se ha trabajado con "absoluto respeto y colaboración" con la Asociación de Víctimas del Accidente del Metro 3 de Julio de 2006 (AVM3J) para restaurar el monumento en memoria de los fallecidos.
La alcaldesa señaló que el monumento, que se encontraba en "mucha precariedad", ha sido rehabilitado a tiempo para el homenaje. Añadió que el consistorio seguirá trabajando en el entorno del memorial para atender las peticiones de la asociación.
Respecto a la voluntad de la asociación de mantener estos actos, Catalá remarcó que no tiene "ningún problema en atender todas sus reivindicaciones" y que se continuará trabajando con "absoluta tranquilidad, serenidad, escuchando su solicitud" durante el próximo año.
La alcaldesa subrayó su "actitud totalmente respetuosa" y su "sensibilidad" con la situación, conociendo "personalmente a muchas familias" afectadas y a personas que murieron en el siniestro. Aseguró que siempre respetará la voluntad de la asociación y de los familiares, y confirmó su disposición a asistir a actos con ellas.




