El dispositivo, gestionado a través del Ciclo Integral del Agua y la empresa contratada para estas tareas, se ha centrado en la puesta a punto de 132 imbornales. La actuación se ha desarrollado en el tramo comprendido entre el Puente de Aragón y el Puente del Real.
El objetivo principal de esta limpieza es garantizar que la red de drenaje esté libre de restos vegetales y flores secas acumuladas durante el evento festivo. De este modo, el servicio municipal busca evitar la formación de bolsas de agua en la calzada y permitir que el baldeo a presión posterior se realice con total eficacia.
Durante el proceso, el personal operario realiza inspecciones para detectar posibles anomalías o desperfectos en la infraestructura. En caso de encontrar alguna incidencia, se activa un protocolo para su reparación inmediata, asegurando así la salubridad y la seguridad del espacio público para la ciudadanía.




