La UCI del Doctor Peset sufre por el calor: 30 grados y cuatro enfermeras desmayadas

La falta de potencia en el aire acondicionado de la unidad de coronarias del centro sanitario valenciano provoca temperaturas insoportables y pone en riesgo a pacientes y personal.

Imagen genérica de una unidad de cuidados intensivos de un hospital.
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Imagen genérica de una unidad de cuidados intensivos de un hospital.

La Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) de coronarias del hospital Doctor Peset de Valencia registra temperaturas de hasta 30 grados debido a la insuficiente potencia del aire acondicionado, provocando el desmayo de cuatro enfermeras y quejas de pacientes y familiares.

La Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) de coronarias del hospital Doctor Peset de Valencia está sufriendo temperaturas insoportables, alcanzando los 29 grados en la zona de pacientes coronarios y 27 grados en la de pacientes en coma. Esta situación, debida a la insuficiente potencia de la instalación de aire acondicionado, ha provocado que cuatro profesionales de Enfermería se hayan desmayado en los últimos días por mareos relacionados con el calor.
El problema, que se remonta a finales de julio, ha sido comunicado al sindicato Satse, que reportó la cuestión a la dirección del centro el 2 de julio. Ante la falta de solución, el sindicato ha presentado una denuncia a la Inspección Sanitaria de la Conselleria y al Servicio de Riesgos Laborales. Pacientes y familiares también han expresado sus quejas por escrito, y algunos han llegado a comprar ventiladores particulares.
Según fuentes sindicales, las máquinas de aire acondicionado funcionan al 100% pero el sistema no consigue refrigerar adecuadamente, ya que la temperatura de salida del aire es de 19 grados cuando debería ser de 16. Además, las obras de remodelación de Urgencias han conllevado la desinstalación de dos máquinas de aire, agravando el problema. El sindicato denuncia que estas condiciones comprometen el bienestar y la seguridad tanto de pacientes como de profesionales.
Fuentes oficiales del centro reconocen la situación y aseguran que se están tomando medidas. Se han dejado de utilizar ocho camas afectadas y los pacientes se están reubicando en otros espacios de la UCI. La intención es aprovechar el mes de agosto, cuando se reduce la actividad, para revisar la instalación y buscar una solución definitiva, ya sea rápida o requiriendo una intervención más compleja.
Desde el sindicato Satse se reclama una "actuación urgente" y "medidas provisionales eficaces" mientras se resuelve el problema. Una enfermera del centro ha comentado que "no podemos seguir recurriendo al abanico como única opción", haciendo referencia al calor que desprenden los equipos médicos y la necesidad de usar equipos de protección individual (EPI) en algunos casos.