El consistorio había licitado en diciembre de 2025 un contrato por unos 300.000 euros para vehículos de la Policía Local, estructurado en dos lotes. El primer lote, dotado con 110.000 euros, preveía la adquisición de una furgoneta de atestados, al que concurrieron Recapol y Transforma 21. El segundo lote, para furgones de transporte de caballos, tuvo que declararse desierto.
En febrero, la Mesa de Contratación descalificó definitivamente a Recapol en el Lote 1, aduciendo que no había presentado el formulario de declaración responsable. La empresa presentó un recurso especial, argumentando que la información requerida figuraba en el Documento Europeo Único de Contratación (DEUC) de su oferta.
El TACRC paralizó la adjudicación mientras estudiaba la reclamación y, finalmente, estimó el recurso, anulando la decisión municipal. El órgano arbitral recordó que el principio de antiformalismo impide expulsar licitadores por omisiones de formato cuando los requisitos sustantivos están acreditados.
En cumplimiento del dictamen, la Junta de Gobierno Local del Ayuntamiento de València ha aprobado acatar el fallo, readmitir a Recapol y reanudar el concurso. La Mesa de Contratación evaluará ahora en igualdad de condiciones las propuestas de ambas licitadoras para adjudicar definitivamente la compra del furgón policial.




