Los Servicios Sociales municipales han tenido que coordinar el realojo de cerca de 90 personas que tuvieron que ser desalojadas debido a la virulencia del fuego y la gran cantidad de humo generada. El incidente provocó daños estructurales en tres viviendas y varias plantas bajas del complejo residencial.
Las investigaciones policiales apuntan a un origen accidental del fuego. Según los primeros datos, el incendio se produjo durante unas labores de soldadura que realizaban unos operarios para tapiar los accesos de unos locales que habían sido ocupados ilegalmente, poco después de que se produjera un desalojo judicial en la zona.
Como consecuencia de estos hechos, cuatro operarios han sido detenidos por la Policía Nacional por un presunto delito de imprudencia grave. Mientras tanto, los técnicos municipales continúan evaluando el estado de los edificios para garantizar la seguridad antes de que los vecinos puedan regresar a sus hogares.




