La medida, que ha afectado al servicio durante el fin de semana, se ha producido en un contexto de temperaturas elevadas en la ciudad, dejando a los vecinos sin este espacio público para combatir el calor.
Según ha informado la Asociación Vecinal Nazaret, el problema deriva de la proliferación de gaviotas, palomas y tórtolas en el recinto. El colectivo señala que estas aves han ocupado la instalación, provocando una contaminación constante del agua que impide garantizar la salubridad para los usuarios.
Los residentes han criticado la gestión municipal, calificando las intervenciones recientes de soluciones provisionales que no atajan las deficiencias estructurales. Además, han reclamado una mejora en el sombreado del recinto y una revisión del pavimento, que consideran peligroso por las caídas.
Ante esta situación, la asociación ha solicitado al Ayuntamiento de Valencia y a la Generalitat Valenciana un plan de choque higiénico que incluya tratamientos contra la fauna aérea y una desratización, así como un proyecto técnico definitivo para la piscina.




