Esta medida busca incentivar el acceso a la vivienda, tanto en construcción nueva como en reformas, eliminando trabas fiscales. Según ha valorado Jordi Alcon, alcalde de Vistabella del Maestrat, "nuestra intención es que repercuta en menos gastos para las personas físicas interesadas".
La bonificación se destina exclusivamente a domicilios que serán la vivienda habitual del vecindario o a construcciones que se destinarán a negocios y establecimientos. En ningún caso se bonificarán proyectos sobre viviendas de uso turístico. "La ayuda que proponemos desde el consistorio no es compatible con motivaciones patrimoniales o de especulación económica. La medida quiere facilitar la creación o la mejora de vivienda, de las vidas de las familias", ha explicado Alcon.
Paralelamente, esta iniciativa también pretende fomentar el trabajo en profesionales del sector de la construcción. Las obras incluidas en la rebaja fiscal abarcan desde construcciones nuevas, reformas, rehabilitaciones o demoliciones, hasta modificaciones, cambios de uso o adecuación de espacios existentes que requieran licencia urbanística o declaración responsable.
Las bonificaciones, detalladas en la actualizada ordenanza fiscal, contemplan diferentes porcentajes hasta un máximo del 95%. Se han diseñado estructuralmente para mejorar el contexto económico y social del municipio, incluyendo casos como la creación de nueva actividad económica, relevo generacional, fomento de la ocupación, regeneración de áreas urbanas, rehabilitación integral, mejora de la eficiencia energética, aprovechamiento de energías renovables y instalación de puntos de recarga para vehículos eléctricos, entre otros.




