Las llamas, que inicialmente eran de vegetación, han sido reclasificadas rápidamente como forestales. La situación ha generado preocupación entre los vecinos, ya que el incendio es visible desde Morella y el olor a quemado llega a la vecina comarca de Els Ports. Los efectivos trabajan intensamente para evitar que la situación se agrave.
Según la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), la causa del incendio ha sido una tormenta seca que ha dejado escasa precipitación, pero que ha provocado la caída de cuatro rayos que han impactado en tierra en un radio de unos 10 kilómetros alrededor de Catí. Esta jornada estaba calificada con riesgo extremo de incendios.
El dispositivo de extinción se ha ampliado con nueve unidades terrestres y tres helitransportadas de Forestales de la Generalitat, junto con seis medios aéreos autonómicos. Por parte de los Bomberos de la Diputación de Castellón, hay cuatro medios aéreos, cuatro dotaciones terrestres, una unidad de mando y dos coordinadores forestales.
Las posibles lluvias podrían ayudar a las tareas de extinción, pero actualmente la intensidad de las llamas es fuerte.




