La UA aplica técnicas avanzadas para detectar enfermedades en fases tempranas

Investigadores de la Universidad de Alicante aplican la metalómica clínica para mejorar el diagnóstico de diversas patologías.

Imagen genérica de un laboratorio con un vaso de precipitados y estructuras químicas.
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Imagen genérica de un laboratorio con un vaso de precipitados y estructuras químicas.

La Universidad de Alicante (UA) ha desarrollado nuevas aplicaciones de una avanzada técnica analítica que permite estudiar los elementos químicos presentes en el organismo, abriendo vías para detectar enfermedades en fases tempranas.

El grupo de Química Bioanalítica y Circular de la UA investiga mediante la espectrometría de masas ICP-MS, una tecnología capaz de medir decenas de elementos químicos simultáneamente, incluso en concentraciones muy bajas. La colaboración se extiende a los hospitales de Alcoy, Elche y Alicante, así como a investigadores de la Universidad Miguel Hernández y del Clinical Neurochemistry Laboratory de Suecia.
El objetivo es identificar alteraciones asociadas a enfermedades renales, pancreáticas, neurológicas, reproductivas y cardiovasculares, buscando desarrollar protocolos no invasivos y herramientas para anticipar el diagnóstico. Según José Luis Todolí, director del grupo, los elementos químicos en cantidades ínfimas pueden ser clave para comprender y detectar afecciones en etapas iniciales.
Los trabajos, realizados con el Hospital Universitario Virgen de los Lirios de Alcoy, el Hospital General Universitario de Elche y el Hospital General Universitario Doctor Balmis de Alicante, analizan elementos traza en muestras biológicas. Estos minerales, esenciales para el metabolismo y la inmunidad, pueden ser un indicador temprano de diversas enfermedades.
Los resultados sugieren que las concentraciones y relaciones entre estos elementos aportan información valiosa sobre el estado de salud, pudiendo revelar alteraciones antes de la aparición de síntomas clínicos. La tecnología ICP-MS analiza muestras de sangre, orina, saliva, líquido cefalorraquídeo, plasma seminal, líquido peritoneal y cabello, impulsando la metalómica clínica.
La metalómica clínica estudia perfiles elementales para comprender mejor los procesos biológicos vinculados a la salud y la enfermedad. En estudios sobre enfermedad renal crónica, se han detectado desequilibrios en zinc, selenio, cromo y arsénico. También se investigan cambios asociados al Alzheimer y otras enfermedades del sistema nervioso central, así como la fertilidad masculina y femenina mediante el análisis de plasma seminal y líquido peritoneal.
El análisis multielemental del cabello podría informar sobre la salud coronaria. El objetivo es trasladar el potencial de la tecnología ICP-MS al ámbito biomédico, utilizando muestras clínicas reales para identificar biomarcadores que mejoren el diagnóstico y los tratamientos. La integración de información de diferentes muestras biológicas ofrece una visión más completa del estado fisiológico del paciente.
La metalómica clínica estudia patrones multielementales, que reflejan procesos biológicos complejos y aportan nuevos indicadores sobre la evolución de las enfermedades. La incorporación de equipos ICP-MS de última generación ha aumentado la sensibilidad y fiabilidad de los resultados. Todolí concluye que la medicina del futuro será personalizada y basada en biomarcadores, siendo los perfiles elementales una fuente con gran potencial todavía poco explorada.