La obra, que explora conflictos en el ámbito rural, fue elegida entre 23 finalistas de un total de más de 700 trabajos presentados. El festival tiene como objetivo principal promover la visibilidad de las mujeres dentro de la industria audiovisual.
Durante la ceremonia de clausura, se anunció la creación de la Comunidad Cortesina, una iniciativa pensada para fomentar la colaboración entre todas las personas que han participado en el festival desde sus inicios.
El palmarés incluyó otros reconocimientos como el segundo premio para El cuerpo de Cristo y el tercero para Define verano. Asimismo, se otorgaron menciones especiales a trabajos como Kiboko, destacado como mejor corto alicantino, y Drachenfangen, como mejor corto internacional.
La organización del festival corre a cargo de la Asociación Mujeres por la Igualdad de Alicante, con el respaldo de diversas entidades públicas y académicas, entre las que se encuentran la Generalitat Valenciana, la Diputación de Alicante y la Universidad de Alicante.




