Llíria abre 422 expedientes por solares sin limpiar

El Ayuntamiento sanciona a propietarios que no han mantenido las parcelas, con multas de hasta 3.000 euros.

Imagen genérica de un solar abandonado con vegetación seca y escombros.
IA

Imagen genérica de un solar abandonado con vegetación seca y escombros.

El Ayuntamiento de Llíria ha abierto 422 expedientes sancionadores a propietarios por no haber limpiado parcelas y solares municipales, tras finalizar el plazo reglamentario el pasado 15 de junio.

La normativa municipal establece que la limpieza y el mantenimiento de las parcelas privadas es responsabilidad de los propietarios. El plazo para cumplir con esta obligación finalizó el pasado 15 de junio, y su incumplimiento conlleva sanciones económicas. El objetivo principal de esta medida es prevenir riesgos como la propagación de incendios durante el verano y evitar la formación de vertederos incontrolados que afecten negativamente al medio ambiente y la salubridad pública.
La concejala de Urbanizaciones y Servicio de Residuos Municipales, M. Cruz García, ha destacado que el consistorio realiza una campaña continua de información y concienciación sobre el mantenimiento de las parcelas. Aunque muchos propietarios cumplen, todavía hay numerosas parcelas que requieren actuación por parte de la inspección municipal.
En los dos meses posteriores al plazo, se han abierto 422 expedientes sancionadores. Estas actuaciones se han llevado a cabo tanto por la Policía Local y Vigilancia Urbanística, como a consecuencia de las reclamaciones vecinales recibidas por los canales oficiales.
La normativa afecta tanto a personas físicas como jurídicas propietarias o poseedoras de terrenos dentro del término municipal. Busca combatir la acumulación de residuos, la vegetación descontrolada, el riesgo de incendios, la salubridad y el deterioro del paisaje urbano. También se podrá sancionar a terceras personas que arrojen residuos en parcelas ajenas.
Una de las obligaciones fundamentales es mantener los solares libres de vegetación y materiales inflamables que puedan provocar incendios. Los propietarios deben recoger y eliminar estos restos. La norma también prohíbe el vertido de cualquier tipo de residuo en solares y parcelas, excepto en los lugares habilitados como contenedores, ecoparques o mediante los servicios municipales de recogida de poda, selectiva y voluminosos.
El consistorio ya ha tramitado diversas sanciones a propietarios incumplidores, con multas que pueden alcanzar los 3.000 euros, dependiendo de la gravedad de la infracción y del riesgo de incendio generado.