La Sierra Calderona, un pulmón amenazado por incendios históricos y recurrentes

El parque natural, clave para la Comunidad Valenciana, ha sufrido graves incendios a lo largo de las décadas, poniendo de manifiesto su fragilidad.

Imagen genérica de humo de un incendio forestal sobre una montaña verde.
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Imagen genérica de humo de un incendio forestal sobre una montaña verde.

La Sierra Calderona, un espacio natural vital para la Comunidad Valenciana, se enfrenta de nuevo a la amenaza de incendios, recordando su histórica vulnerabilidad y los daños acumulados a lo largo de las décadas.

La Sierra Calderona, uno de los principales pulmones verdes de la Comunidad Valenciana, ha sufrido históricamente numerosos incendios y conatos. Estas circunstancias han dejado una cicatriz de más de 12.000 hectáreas calcinadas en su corazón forestal, poniendo en jaque recurrente a municipios como Gátova, Olocau, Marines, Llíria, Segorbe y Altura.
El parque natural y sus alrededores han visto su masa forestal devorada por una combinación de fenómenos meteorológicos adversos, imprudencias humanas y episodios intencionados. La década de los noventa fue especialmente crítica, con un devastador incendio en agosto de 1994 que arrasó cerca de 10.000 hectáreas. Este fuego, originado en la provincia de Valencia, afectó principalmente a la provincia de Castellón, con 5.050 hectáreas perdidas. Otros focos notables de esa época incluyen los de Marines y Olocau (1993) y Estivella (1991).
Más recientemente, el verano de 2004 vio un grave incendio en Serra, Náquera y Segart, que destruyó 720 hectáreas de monte adulto. En junio de 2017, un rayo latente provocó un incendio en Gátova que calcinó más de 1.400 hectáreas, muchas dentro del área protegida, y cuyo humo llegó hasta Mallorca.
Además de los incendios internos, la Calderona se enfrenta a la constante amenaza de grandes fuegos limítrofes. El terrible incendio de Andilla en 2012 afectó casi 25.000 hectáreas en las comarcas de Los Serranos y el Alto Palancia. Posteriormente, el fuego de Bejís en 2022 arrasó 19.000 hectáreas. Ambos incendios, que suman cerca de 44.000 hectáreas, llegaron a tocar los términos municipales de Altura y Segorbe, muy cerca del parque natural.
A pesar de la rápida respuesta de los equipos de emergencia en muchos casos, la vulnerabilidad de la Calderona continúa siendo máxima. La acumulación de biomasa, la sequía prolongada y la presión territorial mantienen a este espacio protegido en una situación de riesgo constante, especialmente cuando los termómetros se disparan.