Esta decisión, publicada en el Diari Oficial de la Generalitat Valenciana (DOGV), supone un paso adelante para una reivindicación histórica del municipio, que incluía una recogida de firmas vecinal con el apoyo del alcalde, Héctor Troyano. La inversión total prevista para esta obra asciende a 13,6 millones de euros para esta primera etapa.
La necesidad de rediseñar parte del proyecto, especialmente la estructura sobre el barranco de Teulada a raíz de la dana de 2024, ha llevado a dividir la actuación global, con un coste total estimado de 23 millones de euros, en dos fases para agilizar su puesta en marcha.
Actualmente, Vilamarxant sufre el tráfico intenso de dos vías: la CV-50, de la red autonómica, y la CV-370, gestionada por la Diputación de Valencia. Ambas atraviesan el casco urbano, generando problemas de congestión, seguridad e impacto ambiental por contaminación acústica y atmosférica. La CV-50 registra más de 11.600 vehículos diarios, incluyendo unos 350 camiones.
La fase inicial plantea una ronda al norte de la población, conectando la CV-370 y la CV-50. Este tramo prioritario contará con dos carriles por sentido, arcenes, una mediana ajardinada y un carril ciclopeatonal protegido. La velocidad de proyecto será de 60 km/h en el eje principal y 40 km/h en los ramales de intersección.
Adicionalmente, se incluyen rotondas de conexión, vías de servicio, sistemas de drenaje, iluminación y señalización completa. También se prevén reposiciones de servicios y medidas de integración paisajística y protección ambiental.




