El polideportivo de Bétera, situado en el Camp de Túria, ha abierto sus puertas para acoger a los vecinos de Gátova que han tenido que dejar sus casas a causa del incendio forestal. En total, 37 personas, acompañadas de diez mascotas, pasan estos días en el municipio vecino, siguiendo con angustia la evolución de las llamas.
La evacuación se produjo rápidamente el viernes por la tarde, dejando poco tiempo a los residentes para recoger sus pertenencias. Desde Bétera, los evacuados mantienen la mirada puesta en el viento, esperando que las condiciones meteorológicas no acerquen el fuego al casco urbano de Gátova. La situación genera incertidumbre y espera.
Los afectados piden información oficial y alertan de la proliferación de rumores. Aseguran que solo confían en las indicaciones del Ayuntamiento de Gátova. Mientras tanto, Bétera se mantiene preparada para ofrecer apoyo durante el tiempo que sea necesario. La Cruz Roja se encarga de la atención y de cubrir las necesidades básicas de los evacuados, incluyendo menores y personas con problemas de salud. Además, nueve vecinos de Gátova han sido trasladados a una residencia de Carlet.
El Ayuntamiento de Bétera ha destacado la respuesta solidaria del municipio y la implicación ciudadana ante la emergencia. La situación de dejar el hogar con solo lo esencial es descrita como "dura y complicada", un extremo que los vecinos de Gátova esperaban no tener que afrontar.




