Esta inversión, que asciende a 18.026 euros, se enmarca dentro del Plan de Modernización y Mejora del cuerpo policial. El objetivo principal es dotar a los agentes de recursos técnicos más avanzados para identificar los puntos donde se registran excesos de velocidad y prevenir siniestros en el término municipal.
El nuevo equipamiento permitirá realizar controles aleatorios en áreas residenciales y entornos escolares, respondiendo así a las peticiones de la ciudadanía. El dispositivo incluye un trípode, un ordenador portátil con pantalla táctil y un programa de formación específica para los agentes, garantizando así un servicio adecuado.
El cinemómetro tiene un alcance de 1.200 metros y puede detectar velocidades de hasta 320 kilómetros por hora. Además, está preparado para funcionar tanto de día como de noche gracias a un filtro automático que mejora la visibilidad en condiciones de luz escasa.
Esta medida se suma a otras actuaciones realizadas por el consistorio en los últimos años, como la instalación de pasos de peatones elevados, resaltos y radares pedagógicos, con el objetivo de reducir la siniestralidad y mejorar la calidad de vida en el municipio.




