La preocupación se centra en la Malvarrosa, donde no solo se ha incumplido el compromiso de reponer el servicio tras las obras de regeneración del litoral norte, sino que se han reinstalado los antiguos módulos. El concejal del área, Roberto Rovira, ha señalado en un escrito que la infraestructura hidráulica necesaria para el funcionamiento de estos elementos es inexistente, haciéndolos completamente inoperativos y transmitiendo una imagen de abandono.
Esta situación genera confusión entre los usuarios, que esperan utilizar un servicio que no funciona, provocando malestar ciudadano y entre las asociaciones vecinales. La reclamación de retirar los módulos se ve reforzada por una reciente inspección del programa Bandera Azul, que recomendó la retirada de infraestructuras no operativas.
Además, los temporales han inutilizado la canalización que daba servicio a los lavapiés. Según Rovira, desde la Conselleria de Turismo se prometió la reposición de la red tras las obras de regeneración, pero no existe ni siquiera un proyecto redactado para tal actuación.
El concejal considera inviable que las obras puedan estar ejecutadas antes del final de la temporada estival, ya que requieren autorización de la Demarcación de Costas. Por tanto, la playa de la Malvarrosa permanecerá un segundo verano consecutivo sin servicio de lavapiés, perjudicando a vecinos y visitantes.
Rovira reclama urgencia para resolver esta situación, que se prolonga demasiado tiempo, y destaca que el litoral merece disponer de infraestructuras acordes con la calidad del destino y las demandas ciudadanas.




