La decisión llega tras conocer que el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible ha descartado la implementación de la doble vía electrificada que estaba prevista para el resto del Corredor Cantábrico-Mediterráneo.
Para la patronal, este eje es una infraestructura fundamental para potenciar el desarrollo económico y mejorar la conexión entre los puertos de Valencia, Sagunto y Castellón con el interior peninsular. La CEV considera que las inversiones deben garantizar una capacidad suficiente para absorber el crecimiento del tráfico de mercancías y pasajeros en las próximas décadas.
La comisión de infraestructuras de la entidad examinará el documento de manera exhaustiva en colaboración con los sectores económicos implicados. Según la patronal, renunciar a la doble vía supone limitar la competitividad empresarial y la capacidad logística de la comarca del Camp de Morvedre, que vive actualmente una notable expansión industrial.




