La investigación, publicada en la revista Scientific Reports, señala que el control postural del tronco tiene una relación más estrecha con el equilibrio general que la fuerza de la cadera en personas mayores que mantienen una vida activa. Estos hallazgos aportan datos valiosos para diseñar programas de ejercicio físico más efectivos.
Para llevar a cabo el estudio, los expertos analizaron a 127 personas sanas con edades comprendidas entre los 30 y los 80 años. Las pruebas incluyeron evaluaciones de la fuerza isométrica de cadera, la movilidad funcional y la estabilidad del tronco mediante sistemas posturográficos. Los resultados muestran que, aunque todas las capacidades físicas se deterioran con el paso del tiempo, la pérdida de estabilidad en el tronco es especialmente notable.
Los autores del trabajo subrayan que, mientras que la fuerza de la cadera se vincula principalmente a la movilidad funcional, la estabilidad del tronco es el pilar fundamental para el equilibrio dinámico. Por tanto, recomiendan que las estrategias de entrenamiento para las personas mayores incluyan ejercicios específicos de control postural.
Los investigadores recuerdan que cualquier actividad física que implique inestabilidad debe realizarse siempre bajo la supervisión de personal especializado. El objetivo es adaptar las cargas a la condición física de cada persona para garantizar la seguridad y la eficacia en la preservación de la función física.




