La calidad del aire en Elche aumenta en contaminantes en invierno por tráfico y quemas

Un estudio de la UMH revela que la toxicidad potencial del aire se incrementa en los meses fríos debido a diversos factores.

Imagen genérica de partículas contaminantes en el aire de una ciudad.
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Imagen genérica de partículas contaminantes en el aire de una ciudad.

La calidad del aire en Elche presenta un aumento de partículas contaminantes durante el invierno, según un estudio de la Universidad Miguel Hernández (UMH). Factores como el tráfico y las quemas de biomasa incrementan la presencia de elementos potencialmente nocivos para la salud.

La vigilancia de la calidad del aire es fundamental para identificar fuentes de riesgo. Un estudio publicado en la revista científica Atmospheric Enviroment por el Laboratorio de Contaminación Atmosférica (LCA) de la UMH ha analizado las partículas presentes en el aire de una zona céntrica de Elche, cerca del tráfico y con escasa ventilación, para comparar su variación estacional.
La investigación se centró en el material particulado atmosférico (PM), analizando las fracciones PM10 (partículas de hasta 10 micras) y PM1 (partículas de hasta 1 micra). Según Eduardo Yubero, investigador de la UMH y líder del estudio, las partículas PM1 son las más preocupantes por su pequeño tamaño, ya que pueden penetrar profundamente en el sistema respiratorio y transportar compuestos inflamatorios.
Además de la concentración, se midió el potencial oxidativo de las partículas, un factor clave para determinar su toxicidad potencial para la salud. El ensayo de ditiotreitol (DTT) reveló que la toxicidad potencial del aire en Elche se duplica en invierno respecto al verano.
Marina Alfosea Simón, primera firmante del estudio, explica que el incremento de potencial oxidativo en invierno está relacionado con el tráfico concentrado en calles estrechas y las quemas agrícolas en las zonas periféricas, que liberan partículas PM1 activas. Nuria Galindo, otra investigadora de la UMH, añade que las emisiones 'no de escape', como el desgaste de frenos y neumáticos, también contribuyen a la elevada capacidad oxidativa del aire.
En invierno, las capas de aire frío atrapan los contaminantes cerca del suelo, impidiendo la dispersión vertical. A pesar del incremento de contaminantes en los meses fríos, los niveles absolutos se mantienen dentro de los límites seguros, asegurando que el aire no es peligroso para la población general.
Este trabajo se enmarca en el proyecto CAMBIO (ref. TED2021-131336B-I00), financiado por el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, la Agencia Estatal de Investigación (AEI) y la Unión Europea. También ha contado con el apoyo de la Generalitat Valenciana (proyecto CIAICO/2021/280) y el proyecto TOXICAR (ref. PID2023-149608OB-I00).