Un año después de la activación de la licitación y tres legislaturas desde el primer anuncio, ya se ha puesto en marcha la construcción de la renovación integral de la depuradora de Algorós en Elche. Una Unión Temporal de Empresas (UTE) formada por Drace Geocisa, Global Omnium y Ciclagua será la encargada de ejecutar una intervención que finalmente costará 72,9 millones de euros, diez menos de lo previsto inicialmente. La obra tendrá un plazo de ejecución de tres años, más seis meses de pruebas. Esta inversión representa la principal actuación del Consell actual en la ciudad.
Esta depuradora es la gran actuación ya asegurada por el gobierno autonómico en Elche. Otros compromisos como el tranvía (E-Tram) o el nuevo edificio asistencial del Hospital General, valorados en unos 30 millones de euros cada uno, aún están en fase de anuncio o protocolos. La depuradora, impulsada hace tres legislaturas, ha superado largos trámites y ya está lista para el inicio de las obras.
Otra actuación confirmada es la finalización de la Ronda Sur, que también asumirá el Ejecutivo valenciano. El proyecto, que se elevará a 35,8 millones de euros, ha dilatado los plazos. Actualmente, se está redactando la obra y las soluciones para el tramo final, pero aún habrá que esperar un año para la licitación. El Consistorio ya ha iniciado la primera fase de expropiaciones, a la espera de la segunda a cargo de la Generalitat. Por tanto, la depuradora, aunque su materialización tardará tres años, representa el primer gran compromiso millonario adjudicado en esta legislatura.
La adjudicación, que tuvo lugar entre el 21 y el 24 de julio, se ha hecho pública ahora, tras los procedimientos habituales de entrega de documentación. La UTE ganadora aglutina empresas especializadas: Drace Geocisa (perteneciente al Grupo ACS), Global Omnium (gestión integral del agua con más de 130 años de historia) y Ciclagua (firma valenciana especializada en el ciclo integral del agua).
A la adjudicación se presentaron once compañías, incluyendo Acciona Agua SA y otras alianzas como FCC, Dragados, Ferrovial, CHS, Eiffage Infraestructuras y Grupo Bertolín. La dirección de las obras ya se adjudicó en marzo a la UTE Typsa-Inncive por 2,2 millones de euros. Inncive ya diseñó el proyecto original en 2022, que inicialmente se concibió con una inversión de 50 millones. Con ambas partes resueltas, la intervención para renovar la planta de Algorós y su entorno, cumpliendo exigentes estándares europeos, ya estaría lista.
El Ayuntamiento ya modificó el Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) para redistribuir los usos del suelo y permitir que la nueva depuradora se integre mejor en el paisaje, convirtiéndose también en un área de esparcimiento.
La nueva Edar se construirá por fases sobre la existente para mantener operativas las instalaciones durante las obras. El proyecto busca adaptar el proceso de depuración a las nuevas exigencias medioambientales, especialmente en la eliminación de nutrientes (nitrógeno y fósforo) y con un tratamiento terciario que cumpla la normativa europea. Se conservarán las dos actuales balsas de aireación como tanque de laminación.
La infraestructura resultante reducirá emisiones y olores gracias a tecnología de última generación, siendo la más moderna y cara de la Comunitat Valenciana. La planta actual, con cuarenta años, mantiene una capacidad de gestión de 36.000 metros cúbicos diarios, mientras que la demanda actual es de 24.000.
El diseño incluye ajardinamiento, palmeras y un parque solar en la cubierta. La urbanización futura comportará la ampliación del vial de conexión con la carretera CV-851, que pasará de 12 a 18 metros de anchura para mejorar la seguridad y el paso de camiones. La modificación del Plan General reubica zonas verdes y suelo industrial, compensando la pérdida de fragmentos de zona verde con la creación de nuevas áreas más amplias.
En cuanto a la arqueología, la modificación establece un protocolo de actuación con análisis de bienes en un radio de 200 metros. Se reconoce la proximidad de enclaves como la Villa de Algorós (siglos II-IV d.C.) y el yacimiento Vizcarra II, manteniendo las medidas de control del subsuelo para toda la parcela y sus alrededores.




