El Ayuntamiento de Orihuela conmemoró este jueves, 15 de octubre, el ‘Día Internacional del Duelo Gestacional, Perinatal y Neonatal’ con un acto celebrado en el Rincón del Recuerdo, situado en la Glorieta Gabriel Miró. El espacio, dedicado a la memoria de los niños fallecidos durante el embarazo, el parto o poco después de nacer, acogió el homenaje a los bebés fallecidos. El alcalde de Orihuela, Pepe Vegara, y la concejala de Sanidad, Irene Celdrán, acompañados por miembros de la corporación municipal, participaron en la conmemoración, donde se reivindicó el derecho de las familias a recibir una atención digna y un acompañamiento adecuado durante el proceso de duelo.
La jornada incluyó la intervención de la concejala de Sanidad y la lectura del manifiesto de la Federación Española de Duelo Gestacional, Perinatal y Neonatal (FEDUP), a cargo de Sonia Tormo, madre en duelo perinatal. Este año, el manifiesto se ha centrado en la necesidad de que el reconocimiento social de estas pérdidas se traduzca en derechos efectivos, bajo el lema “Nuestro duelo merece derechos, no solo reconocimiento”.
La concejala Irene Celdrán dirigió palabras emotivas a las familias afectadas, recordando que “hay despedidas para las que nadie está preparado, y hay una especialmente dolorosa: tener que decir adiós a un hijo al que apenas has tenido tiempo de decir hola”. Subrayó el profundo impacto emocional y el vacío que supone esta experiencia, afirmando que “un hijo nunca sustituye a otro y el amor no desaparece porque una vida haya sido demasiado corta”.
Celdrán defendió el derecho de las familias a vivir el duelo sin presiones, a expresar sus sentimientos y a conservar el recuerdo de sus hijos. La concejala reiteró el compromiso de la Concejalía de Sanidad con la visibilización del duelo gestacional, perinatal y neonatal, y con la necesidad de seguir avanzando hacia una atención más sensible y respetuosa. Antes de dar paso a la lectura del manifiesto, dedicó unas palabras a los bebés fallecidos y a sus familias, afirmando que “ojalá la vida os hubiera regalado más tiempo, más abrazos, más besos, más momentos y más recuerdos. Pero aunque sus pasos nunca llegaron a recorrer nuestros caminos, dejaron huellas que nadie podrá borrar”.
Posteriormente, Sonia Tormo leyó el manifiesto de la FEDUP, que reclama garantías sanitarias, laborales, jurídicas y emocionales. El documento reconoce los avances en la visibilización del duelo, pero advierte de desigualdades en la atención según la residencia o el centro hospitalario. Se reivindica una estrategia estatal específica, protocolos obligatorios en todos los centros sanitarios, formación especializada para los profesionales y espacios diferenciados para la despedida de los hijos, así como recursos para crear recuerdos.
El manifiesto solicita información clara para las familias, seguimiento físico y emocional específico para las mujeres, atención sanitaria y psicológica gratuita, permisos laborales retribuidos y reconocimiento registral voluntario de los bebés. También pide garantías para las interrupciones del embarazo en centros públicos de proximidad, procedimientos transparentes con los servicios funerarios, recopilación de datos e impulso de investigaciones. Se piden mecanismos de reclamación y reparación por atención negligente y campañas de sensibilización.
Sonia Tormo reflexionó sobre las críticas recibidas el año pasado, lamentando la politización del acto y rechazando que la conmemoración se identifique con una posición política o ideológica concreta. Insistió en que las familias reclaman respeto, comprensión y atención digna, e invitó a escuchar el manifiesto sin juzgar las ideas políticas, raza, sexo o creencias religiosas de nadie. Destacó la importancia del Rincón del Recuerdo como espacio público para recordar y honrar la memoria de los hijos fallecidos, agradeciendo la implicación del Rotary Club de Orihuela, que financió la escultura.
Tormo reconoció la labor de Rocío Loino, impulsora del proyecto Alas de Luz, por el acompañamiento a través de la fotografía del recuerdo, y agradeció el apoyo de la concejala de Sanidad, Irene Celdrán, y la colaboración del Ayuntamiento de Orihuela, el Hospital Vega Baja, Caja Rural Central (por la donación de una cuna de abrazos), el escultor Javier Camaño y todas las entidades implicadas.
Finalmente, Sonia Tormo anunció el traslado de la escultura del Rincón del Recuerdo a un emplazamiento más protegido dentro de la misma Glorieta Gabriel Miró, debido a actos vandálicos y desperfectos. También informó de la suspensión de las IV Jornadas del Duelo Perinatal y Neonatal por motivos ajenos a la organización, sin descartar su celebración en otra fecha. Concluyó agradeciendo la asistencia y el apoyo a la visibilización del duelo, insistiendo en la necesidad de continuar avanzando para garantizar el acompañamiento y los recursos adecuados a todas las familias.




