El proyecto, que da continuidad al trabajo realizado durante los últimos dos años en materia de pobreza energética, busca ofrecer conocimientos útiles para el día a día. A través de sesiones semanales, los participantes podrán aprender a interpretar las facturas de agua, luz y gas, así como a identificar variaciones en los gastos cotidianos.
Según han explicado desde la Concejalía de Bienestar Social, el objetivo es proporcionar recursos que favorezcan la autonomía de las familias. Además de la formación en consumo responsable, el programa informará sobre las bonificaciones y ayudas públicas disponibles para afrontar imprevistos financieros.
“"Queremos ofrecer herramientas útiles y prácticas que puedan aplicar en su día a día y que les ayuden a gestionar mejor tanto sus suministros como su economía familiar."
Con esta nueva propuesta, el consistorio oriolano refuerza su compromiso con la inclusión social y la lucha contra la pobreza energética, buscando que las familias dispongan de mayores capacidades para ganar autonomía en la gestión de sus recursos domésticos.




