El verano ha traído a Peñíscola un incremento significativo de residuos en las calles, obligando al consistorio a tomar medidas drásticas. En solo un mes, los servicios de limpieza han recogido aproximadamente quince toneladas de basura. El concejal de Medio Ambiente, Miguel Castell, explicó que se está "al borde de las 2.000 toneladas de basura, son dos millones de kilos de residuos".
A partir de ahora, tirar la basura fuera de horario o de los espacios habilitados acarreará sanciones económicas considerables, que podrían ascender hasta los 3.000 euros. Además del endurecimiento de las multas, el Ayuntamiento ha reforzado la vigilancia en la vía pública.
Como nuevas medidas, se ha implementado un servicio de recogida puerta a puerta específicamente para hoteles y campings. Paralelamente, se continúa trabajando en la pedagogía ciudadana para concienciar sobre la importancia de mantener la limpieza urbana, recordando que "el más limpio es el que menos ensucia".




