Esta adhesión supone el compromiso del consistorio con un manifiesto que busca mejorar la gestión de los destinos mediante la planificación, la innovación y la colaboración entre las administraciones, el sector privado y la ciudadanía.
Entre los objetivos principales que asume Peñíscola se encuentran la toma de decisiones basada en datos, la conservación del patrimonio local y la mejora de la convivencia entre los residentes y los visitantes. Asimismo, se busca reducir el impacto ambiental de la actividad turística y optimizar las condiciones laborales del sector.
El plan también pone el acento en la innovación tecnológica para la gestión turística y en la necesidad de una mayor coordinación entre todos los agentes implicados para afrontar los retos de la estacionalidad.




