El Gobierno de Gandía ha dado un paso adelante en el proceso de adjudicación de las cinco viviendas de alquiler asequible situadas en la calle Magistrado Catalá. Tras casi 17 años sin uso, estos inmuebles se pondrán a disposición de la ciudadanía. La Junta de Gobierno Local aprobó ayer el listado provisional de personas admitidas y excluidas, de las cuales 17 de las 61 solicitudes presentadas han cumplido los requisitos económicos establecidos.
Estas viviendas, con una superficie útil de unos 95 metros cuadrados (el ático alcanza los 150 m²), incluyen trastero y tres con plaza de garaje. Los alquileres oscilarán entre los 439 euros mensuales para la vivienda más económica (501 euros con gastos incluidos) y unos 578 euros para el ático, cifras significativamente inferiores a los precios de mercado.
El Ayuntamiento abrirá ahora un periodo de alegaciones de diez días hábiles antes de proceder a la baremación definitiva. Los criterios de puntuación considerarán el número de hijos, la dependencia de personas mayores, los años de empadronamiento en Gandía y la edad del solicitante, priorizando los perfiles más jóvenes.
El concejal delegado de Vivienda, Salvador Gregori, ha destacado el compromiso municipal con la vivienda asequible, reconociendo que cinco viviendas no solucionan la necesidad existente. El objetivo es continuar optando a subvenciones para ampliar el parque municipal. Si los plazos se cumplen, las viviendas podrían entregarse a finales de septiembre.
Desde el Partido Popular, el portavoz adjunto David Ronda ha calificado la medida de insuficiente ante la emergencia habitacional en Gandía. Ronda critica que se hayan habilitado solo cinco viviendas después de más de dos años y que el límite de ingresos (29.400 euros anuales) excluya a muchas familias necesitadas. También ha recordado que las ayudas municipales al alquiler han beneficiado a poco más de una docena de familias.
Ronda considera que el gobierno socialista no está capacitado para afrontar el problema de la vivienda en la ciudad, argumentando que se ha gastado más en marketing que en vivienda real. Concluye que Gandía necesita un ayuntamiento "a la altura del reto más importante que tiene la ciudad".




