El consistorio alzireño resolvió el contrato con Vialterra el 16 de junio, considerando que la mercantil había abandonado las obras. Como consecuencia, se incautó la garantía definitiva de 524.312,65 euros y se anunció el inicio de un expediente de daños y perjuicios y la prohibición de contratar con la mercantil.
Vialterra comenzó las obras del instituto, el más antiguo de la capital de la Ribera Alta, en agosto de 2024. Nueve meses después, en abril de 2025, abandonó los trabajos con solo un 20% del edificio ejecutado. La constructora comunicó por escrito al consistorio su voluntad de resolver el contrato, lo que llevó al inicio del expediente de finalización.
El 31 de julio, Vialterra presentó un recurso de reposición contra el acuerdo del pleno, alegando que el proyecto original tenía omisiones que hacían inviable continuar sin un proyecto modificado, y que la culpa del incumplimiento es del consistorio. La constructora también reclama la devolución íntegra de la garantía y una indemnización del 3%.
El alcalde de Alzira, Alfons Domínguez, considera que se trata de una "estrategia para dilatar la resolución" y una petición "hecha con muy mala leche", ya que se presentó el 31 de julio, sabiendo el plazo de respuesta y la parada de plenos en agosto. No obstante, se ha convocado un pleno extraordinario para poder rechazar el recurso antes de septiembre.
Domínguez también anunció que la Conselleria de Educación ha aprobado la ampliación de la delegación del Pla Edificant para el IES Jaume I y el aumento del presupuesto para reanudar las obras. La licitación del nuevo contrato será "inminente", con el objetivo de que a principios del año que viene ya haya una empresa adjudicada.
La postura del Ayuntamiento de Alzira cuenta con el respaldo de informes técnicos y del Consell Jurídic Consultiu de la Comunitat Valenciana, que ratifican la validez de la rescisión del contrato por incumplimiento culpable de la constructora.




