La plaga, que afecta especialmente a las plantaciones de Clemenules en la provincia de Castellón, está provocando daños significativos en la producción y la calidad comercial de la fruta. Según la entidad, la situación es preocupante debido a la elevada presencia de este ácaro en los campos.
El control de esta plaga ha supuesto un incremento notable en los gastos de las explotaciones. En algunos casos, los tratamientos específicos para combatir la araña roja ya superan los 2.700 euros por hectárea, una cifra que pone en riesgo la rentabilidad del sector.
La organización señala que diversos acaricidas han perdido eficacia, hecho que vinculan a la posible aparición de resistencias y a la reducción de materias activas autorizadas por la normativa europea. Para hacer frente a esta problemática, proponen crear una red estatal de vigilancia y elaborar mapas de sensibilidad de las poblaciones de ácaros.
Además, han solicitado que responsables del Ministerio de Agricultura y de la Generalitat Valenciana visiten las zonas productoras para conocer de primera mano los efectos de la plaga y el aumento de los costes de producción.




