El consistorio ha detectado un incremento notable en la presencia de partículas PM2.5, las cuales suponen un riesgo elevado para la salud al poder penetrar en el torrente sanguíneo. Ante este empeoramiento de las condiciones atmosféricas, se ha hecho un llamamiento a la prudencia, especialmente dirigido a los colectivos más sensibles como personas con asma, enfermedades cardiovasculares, niños, mujeres embarazadas y personas mayores.
Entre las medidas preventivas, se recomienda evitar el ejercicio físico intenso al aire libre y mantener las ventanas y puertas cerradas si se percibe olor a humo. En situaciones donde sea necesario permanecer en el exterior con presencia visible de humo, las autoridades aconsejan el uso de mascarillas FFP2 para reducir la inhalación de contaminantes.
La administración local ha asegurado que mantendrá a la población informada sobre la evolución de la calidad del aire y las posibles medidas adicionales que se puedan adoptar. La vigilancia se mantendrá activa hasta que los niveles de partículas desciendan y la situación se normalice.




