El consistorio ha tomado esta medida ante la dificultad de establecer identidades o causas de fallecimiento mediante los estudios antropológicos realizados hasta la fecha. El objetivo es comparar el ADN extraído con las muestras aportadas por los familiares para avanzar en la identificación de las víctimas.
Además, el gobierno local aprovechará los movimientos de tierra que se ejecutan actualmente en el cementerio para comprobar si existen otros espacios susceptibles de albergar enterramientos vinculados a la represión franquista. Si se detectan indicios relevantes, se valoraría la puesta en marcha de nuevas intervenciones arqueológicas.
Las actuaciones, que comenzaron en 2023, también incluyen el estudio de los restos recuperados en la denominada fosa del Xòfer, situada entre los términos de Moncofa y Nules. El consistorio prevé canalizar estas acciones mediante un convenio de colaboración con el Grupo para la Investigación de la Memoria Histórica de Castellón.




