Camping de Moncofa busca regularizar su actividad tras 30 años

El complejo 'Los Naranjos' ha iniciado los trámites para la Declaración de Interés Comunitario para cubrir urbanísticamente sus instalaciones.

Imagen aérea de un camping con parcelas, bungalows y piscinas cerca de la costa.
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Imagen aérea de un camping con parcelas, bungalows y piscinas cerca de la costa.

El camping Los Naranjos, situado en Moncofa, ha iniciado los trámites para la Declaración de Interés Comunitario (DIC) para regularizar urbanísticamente sus instalaciones, que funcionan desde hace más de treinta años en suelo no urbanizable.

El complejo turístico, que ocupa 25.000 metros cuadrados y dispone de 144 parcelas, 44 bungalows y capacidad para 432 huéspedes, busca ahora dar cobertura urbanística a una actividad que comenzó en 1994. La solicitud de DIC ha salido a información pública en el Diari Oficial de la Generalitat, abriendo un periodo para posibles alegaciones.
Las obras iniciales finalizaron en 1993 y el Ayuntamiento autorizó la puesta en marcha del camping, un restaurante y un supermercado en 1994. Con el tiempo, las instalaciones han ido evolucionando, con solicitudes de licencias para nuevas construcciones y ampliaciones, aunque también se han abierto expedientes sancionadores por obras sin la preceptiva licencia.
La sociedad y los terrenos cambiaron de titularidad en noviembre de 2024, cuando un nuevo gerente asumió la continuidad de la actividad y la tramitación de su regularización. Las dos parcelas afectadas suman 32.933 metros cuadrados, pero la DIC se limita a los 25.000 metros ya reconocidos en la licencia original.
Actualmente, el camping cuenta con 144 parcelas (100 para tiendas, caravanas y autocaravanas, y 44 ocupadas por bungalows), además de tres zonas acuáticas. El recinto incluye recepción, restaurante, aseos, lavanderías, botiquín, miniclub y otras dependencias, con una superficie construida de 3.346 metros cuadrados.
La regularización abarca construcciones anteriores a 2014 y mejoras posteriores, como la ampliación del miniclub y la construcción de cinco bungalows más recientes. El proyecto defiende que el aumento de superficie construida queda dentro del límite del 20% permitido por la normativa autonómica para mejoras.
Debido a la proximidad al litoral y al río Belcaire, se ha elaborado un estudio hidráulico que contempla escenarios extremos de inundación. Se propone la instalación de un murete de 50-60 cm de altura para proteger el recinto, evitando que el agua alcance los alojamientos.
Un pequeño solapamiento con la Marjal de Almenara, zona de especial conservación, se aborda en el estudio paisajístico. La mayor parte de la actividad se concentra en una zona con menores restricciones, y se prevé mantener el arbolado y los materiales naturales para reducir el impacto visual.
El camping, conectado a las redes municipales, calcula un consumo anual de agua de 9.583 metros cúbicos. La instalación combina el suministro convencional con 262 módulos fotovoltaicos. La plantilla vinculada a la actividad es de 21 trabajadores.
La valoración de las instalaciones asciende a 869.900 euros, resultando en un canon urbanístico de 17.398 euros. La empresa solicita una bonificación del 50% por la generación de empleo y el impacto económico local. La DIC tendría una vigencia de 30 años.