El dispositivo de extinción, formado por más de 400 efectivos, ha logrado mejorar la situación gracias a una ventana de oportunidad meteorológica durante la tarde y noche. El aumento de la humedad y la disminución del viento han facilitado las labores terrestres y el vuelo de los medios aéreos, que habían estado inoperativos durante la mañana por motivos de seguridad.
Las autoridades han confirmado que los vecinos de zonas como el Carbonaire, el Toledo, la Colonia San Antonio y el paraje de Sant Josep han podido acceder de nuevo a sus viviendas. Asimismo, se ha previsto el levantamiento del confinamiento para el resto de la ciudad, lo que permitiría a miles de personas recuperar la normalidad de forma gradual.
En cuanto a los puntos críticos, los trabajos se han centrado en las zonas de Aín, Betxí y el entorno de Tales y Onda. Aunque el fuego ha afectado a una superficie extensa, los responsables del operativo han señalado que los frentes están ahora más delimitados y bajo control, evitándose situaciones de riesgo mayor en carreteras clave.
Por otro lado, se ha garantizado la seguridad en las zonas evacuadas, sin que se hayan registrado incidencias relacionadas con robos o pillaje. Los servicios de emergencia continúan trabajando para consolidar el perímetro y proteger las áreas residenciales ante cualquier posible rebrote.




