Los incendios que afectan a la provincia de Castellón han provocado la destrucción de más de 8.500 hectáreas de terreno. La gravedad de la situación ha quedado reflejada en las grabaciones aéreas realizadas sobre la zona afectada.
El contexto climático actual, marcado por olas de calor que han batido récords, está intensificando la virulencia de los fuegos. Según los expertos, el aumento de las temperaturas y la sequía, agravados por el cambio climático, facilitan que los incendios se propaguen con mayor rapidez y tengan una capacidad destructiva mayor.




