El fuego, declarado durante la mañana de este sábado en la Vall d'Uixó, al sureste de la provincia de Castellón, se ha iniciado en varios focos, lo que hace sospechar que haya sido intencionado. Las altas temperaturas y la extrema sequedad acumulada han agravado la situación.
Más de 300 efectivos, con 14 medios aéreos, trabajan para perimetrar el fuego. La situación meteorológica, calificada de "muy adversa" por la AEMET, dificulta las labores de extinción.
Como medida de precaución, se ha ordenado el desalojo de los vecinos de la Vilavella, así como el confinamiento preventivo de la Vall d'Uixó y Artana. Protección Civil ha enviado un mensaje ES-Alert a la población pidiendo que permanezcan en los núcleos urbanos y eviten desplazamientos exteriores.
En medio de la emergencia, un ganadero se ha visto obligado a trasladar su rebaño de vacas por el casco urbano de la Vall d'Uixó debido a la proximidad del humo y las llamas. Los servicios de emergencia también han rescatado a un hombre que se encontraba atrapado en una ganadería cercana al Castillo de la Vall.
El balneario de La Vilavella se ha habilitado como espacio de acogida para las personas desalojadas que no tengan dónde ir. La Unidad Militar de Emergencias (UME) también se ha desplazado a la zona para sumarse a las tareas de extinción.
La Delegada del Gobierno, Pilar Bernabé, y el presidente de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, se han sumado a la coordinación desde el Puesto de Mando Avanzado.




