El fuego en Fermoselle (Zamora) ha arrasado ya más de 11.000 hectáreas y mantiene un perímetro de 75 kilómetros, habiendo causado la evacuación de 14 localidades. La imprudencia se considera la posible causa de este incendio, que concentra sus esfuerzos en impedir que las llamas alcancen los cañones del Tormes y del Duero, ante la previsión de fuertes rachas de viento.
Mientras tanto, el presidente Pedro Sánchez ha anunciado que se ha dejado atrás la emergencia nacional en Ávila y Madrid, donde la población evacuada ha podido regresar a sus hogares. La superficie quemada en España en lo que va de año se ha cifrado en 180.000 hectáreas.
En Castellón, el incendio de la Vall d'Uixó, que comenzó el sábado, continúa sin control con un perímetro de 82 kilómetros y afronta una noche "crítica". Se han revisado las hectáreas quemadas, reduciéndolas a 9.300. Los trabajos han permitido consolidar alrededor del 70% del perímetro, pero el fuego aún no está estabilizado. La mejoría ha permitido el regreso de 1.800 vecinos de tres nuevas localidades: Alfondeguilla, Chóvar y Sueras.
En Castilla y León, 79 efectivos del contingente catarí especializado en la lucha contra incendios forestales han llegado para colaborar en las labores de extinción. Este despliegue se enmarca en un acuerdo bilateral de cooperación en materia de emergencias.
Otros incendios como el de Toreno (León) muestran una mejoría, mientras que el de Veguellina mantiene a 300 personas evacuadas. En Sevilla, el Plan Infoca trabaja en un incendio en La Puebla de los Infantes. En Ciudad Real, se ha controlado un incendio en Almagro que obligó a desalojar a 30 personas de un edificio.




