El Villarreal exhibió una notable mejora y personalidad en su partido contra el Atlético de Madrid en el Metropolitano, logrando un empate 2-2 que deja un sabor agridulce. El conjunto groguet dominó el juego, generó numerosas ocasiones e incluso se adelantó en el marcador, pero un gol de Giuliano Simeone a falta de cinco minutos frustró la victoria.
El partido comenzó con un Atlético que se adelantaba con un gol de Pubill cuando mejor jugaba el Villarreal. Sin embargo, los de Iñigo Pérez no se vinieron abajo. Dos penaltis transformados por Gerard Moreno y Mikautadze dieron la vuelta al marcador, poniendo el 1-2 a favor de los visitantes. La superioridad numérica del Villarreal, tras una expulsión en las filas locales, parecía encarrilar el triunfo, pero el gol de Giuliano Simeone puso el definitivo 2-2.
Desde el inicio, el Submarino mostró carácter, tomando el control del juego con jugadores como Pape Gueye, Moleiro y Pepe. Las ocasiones claras llegaron pronto, con oportunidades para Mikautadze y Ayoze, pero la buena actuación del portero local Oblak evitó que el marcador se moviera antes del descanso.
La segunda mitad mantuvo la intensidad. Tras el gol inicial de Pubill, el Villarreal reaccionó con determinación. La entrada de Gerard Moreno y Buchanan fue clave. Gerard Moreno igualó de penalti, y Mikautadze adelantó a los groguets desde los once metros, además de conseguir una expulsión para el rival. A pesar de jugar con un hombre más, el gol de Giuliano Simeone cerró el partido con un empate que deja al Villarreal con sensaciones contradictorias pero con optimismo de cara al futuro.




