El plan de emergencias, que estará operativo desde el 29 de julio hasta el 3 de agosto, tiene como objetivo principal ordenar el tráfico y evitar retenciones en los accesos al recinto del festival. La novedad más destacada de esta edición es la instalación de filtros de circulación en los puntos de entrada a la zona marítima.
El operativo contará con la participación de la Guardia Civil, que asumirá cerca de 1.000 servicios, incluyendo una unidad de caballería. Por su parte, la Policía Local realizará unos 390 servicios centrados en la seguridad ciudadana y la gestión de la llegada de autobuses, mientras que el Consorcio Provincial de Bomberos desplegará su unidad de rescate acuático.
En cuanto al aparcamiento, se han habilitado 22.000 plazas distribuidas en diversos puntos como Formolevante, la Malva-rosa y Novenes. Además, se ha acordado ampliar las zonas de estacionamiento exclusivo para residentes en el Puerto y el Grau para facilitar la movilidad de los vecinos durante los días de conciertos.
Finalmente, se ha establecido un servicio permanente de autobuses lanzadera para conectar los aparcamientos con la zona de conciertos. La avenida Mediterránea mantendrá el doble sentido de circulación durante el día, cerrándose al tráfico solo a partir de las 23.00 horas para minimizar las molestias a los residentes.




