El festival Rototom Sunsplash, celebrado en Benicàssim (Castellón), ha concluido su 31ª edición con una participación de 169.000 personas procedentes de cerca de cien países. Durante una semana, los asistentes han disfrutado no solo de la música, sino también de actividades culturales y de concienciación social y ambiental.
El director del festival, Filippo Giunta, ha presentado un balance positivo de la cita, destacando la lealtad del público en un contexto económico complejo para la música en directo en Europa. La cifra global de participación, que incluye la fiesta de bienvenida, mantiene una media diaria superior a 26.000 asistentes, similar a la edición anterior, con una notable presencia de 13.000 menores de 13 años y 7.100 mayores de 65 años.
El festival ha acogido visitantes de los cinco continentes, con una destacada representación de España, Francia, Italia, Alemania y Reino Unido, así como asistentes de países como Kenia, Ruanda, Corea del Sur, Martinica, Trinidad y Tobago, Venezuela, Camboya o Tailandia.
El Foro Social del Rototom, organizado por la Fundación Exodus, ha sido un punto central para el pensamiento crítico y el activismo social y ambiental, con más de 1.100 asistentes a sus cuatro jornadas de debate. Se han abordado temas como la emergencia climática, con la participación de la activista india Vandana Shiva, la crisis de la vivienda y la lucha contra el lenguaje racista, de la mano de colectivos como 'Top Manta' o 'Afrodiccionario'.
El festival también ha trasladado su ambiente a la población reclusa de la provincia y ha impulsado una campaña de apoyo a proyectos sociales mediante las aportaciones del público.
En el ámbito de la sostenibilidad, el Rototom ha instalado 54 puntos de agua potable, evitando la emisión de unas 300 toneladas de CO₂. Se ha implementado un sistema de baterías solares para reducir el consumo de diésel, se ha adaptado el recinto como refugio climático y se ha ajustado el horario para evitar las horas de más calor, medida bien recibida por el público.
La oferta gastronómica ha sido internacional, con 25 platos del mundo procedentes de países como Senegal, Argentina, Japón, India o Jamaica, incluyendo alternativas vegetarianas, veganas y de km0.
En cuanto a la propuesta artística, los organizadores destacan la capacidad del festival para transformarse sin perder su esencia, con un giro hacia el dancehall en diálogo con el sonido roots y pionero. Giunta ha señalado que el cartel ha sido diseñado para llegar a un público más amplio, manteniendo las raíces reggae. El Rototom Sunsplash regresará a Benicàssim en agosto de 2027.




